Una auditoría de Google Ads es una revisión completa de tu cuenta para localizar qué está limitando el rendimiento y qué oportunidades no se están aprovechando. No es un informe de métricas —eso ya lo da la plataforma—, sino un diagnóstico con decisiones concretas y priorizadas.
La diferencia con mirar el panel de Google es el orden. La plataforma te dice cuánto gastas y cuántos clics tienes; la auditoría explica por qué ese gasto no se convierte en clientes: si estás pagando búsquedas irrelevantes, si el anuncio no encaja con la página de destino, o si las conversiones están contando cosas que no son ventas.
Es el paso previo natural antes de contratar gestión de campañas. Preferimos entender qué hay antes de proponer nada: en muchos casos, la mejora sale de corregir lo existente, no de invertir más.
El resultado no es una hoja de cálculo con métricas, sino un documento que explica qué está pasando, cuánto te está costando y en qué orden conviene resolverlo. Lo repasamos juntos en una reunión para que las decisiones queden claras.
La auditoría no obliga a contratar nada más. El informe es tuyo y puedes ejecutarlo internamente, con tu agencia actual o con nosotros. Lo decimos porque es habitual que una auditoría se use como herramienta comercial para forzar un cambio de proveedor, y no es el caso.
Trabajamos con acceso de solo lectura a tu cuenta. Durante la revisión no modificamos campañas: primero se entiende, después se decide.
Una semana desde que tenemos acceso a la cuenta. Necesitamos que el histórico tenga al menos tres meses de datos: con menos recorrido no hay suficiente volumen para distinguir un patrón de una casualidad.
Si la cuenta es muy grande o hay varias vinculadas, lo decimos antes de empezar y ajustamos el plazo.
Es un trabajo puntual con precio cerrado, que depende del tamaño de la cuenta y del número de campañas activas. Te lo confirmamos tras una primera mirada rápida, sin coste.
Si después decides contratar la gestión continuada, el importe de la auditoría se descuenta de la primera mensualidad.
No. Basta con acceso de solo lectura, que se concede desde tu propia cuenta de Google Ads y puedes revocar en cualquier momento. Con ese nivel vemos todo lo necesario y no podemos modificar nada, que es justo lo que queremos durante el diagnóstico.
Necesitamos unos tres meses de histórico. Por debajo de eso los datos no dan para distinguir un problema estructural de la variación normal, y cualquier conclusión sería precipitada. Si acabas de empezar, tiene más sentido revisar la configuración inicial que hacer una auditoría completa.
No. El informe es tuyo y puedes aplicarlo por tu cuenta, con tu agencia actual o con nosotros. Si decides que llevemos las campañas, el importe de la auditoría se descuenta de la primera mensualidad.
Sí, aunque el enfoque cambia: en Meta pesa mucho más la creatividad y la fatiga publicitaria que la estructura de palabras clave. Si inviertes en ambas plataformas, lo habitual es revisarlas juntas para ver cómo se reparte el presupuesto. Puedes verlo en la página de Meta Ads.
Te lo decimos. Ocurre, sobre todo en cuentas ya trabajadas por alguien competente. En esos casos el informe se centra en oportunidades de crecimiento —ampliar zona, nuevos grupos, remarketing sin explotar— en lugar de en correcciones.
No. Primero se entiende y se entrega el informe; después decides tú qué se toca y quién lo toca. Cambiar cosas mientras se analiza contaminaría los datos y haría imposible saber qué causó qué.