El SEO local determina si tu negocio aparece cuando alguien busca «tu servicio + Jaén» o «cerca de mí». Y funciona con reglas distintas al posicionamiento tradicional, porque el resultado más visible no es una web: es el Local Pack con tres fichas de empresa.
Ese bloque aparece por encima de los resultados normales y se lleva la mayor parte de los clics en búsquedas locales. Por eso un negocio de barrio puede ganar a una empresa mucho mayor: no compiten en el mismo sitio.
La otra diferencia es la proximidad. Google tiene en cuenta dónde está la persona que busca, así que no existe «la primera posición» absoluta. Un negocio en el centro de Jaén puede dominar las búsquedas del casco urbano y no aparecer en Linares. Trabajar el SEO local es ampliar ese radio de influencia.
Casi todos los negocios tienen ficha de Google. Muy pocos la tienen trabajada, y esa es justamente la diferencia entre aparecer en el mapa o no.
Lo más habitual es la categoría principal mal elegida. Es el campo que más determina para qué búsquedas apareces, y muchos negocios tienen una categoría genérica que no corresponde a lo que realmente hacen. Le sigue la ficha abandonada: sin fotos nuevas, sin publicaciones y con reseñas de hace dos años sin responder.
El tercero es el nombre inflado: añadir palabras clave al nombre del negocio —«Fontanería Pepe Jaén Urgencias 24h»— cuando ese no es el rótulo real. Funciona un tiempo, pero incumple las normas de Google y cualquier competidor puede denunciarlo y tumbarte la ficha.
Depende de cuántas localidades y servicios hay que posicionar y del estado de tu ficha de Google.
No trabajamos con tarifas cerradas: no cuesta lo mismo para un emprendedor, un comercio local, una pyme o una tienda online. Te preparamos un presupuesto a medida y sin compromiso, con lo que incluye y los plazos.
Los cambios en la ficha pueden notarse en semanas, más rápido que el SEO tradicional. Lo que tarda es acumular reseñas y construir respaldo desde la web, que es lo que sostiene la posición a medio plazo. Entre dos y cuatro meses para un cambio sólido.
Sí. Si vas al domicilio del cliente puedes configurar la ficha como negocio de zona de servicio, ocultando la dirección y definiendo el área que cubres. Es lo correcto para fontaneros, electricistas o cerrajeros.
Sí, pedirlas está permitido y es lo que hace todo el mundo. Lo que no se puede es comprarlas, incentivarlas con descuentos ni filtrar para que solo dejen reseña los contentos. Eso sí es motivo de sanción.
Responder siempre, en tono calmado y ofreciendo solución. Una respuesta educada a una crítica genera más confianza que un perfil de solo cincos. Si la reseña es falsa o de alguien que nunca fue cliente, se puede reportar, aunque no siempre se retira.
No, se complementan. El SEO local te mete en el Local Pack; el posicionamiento SEO te mete en los resultados de debajo. Lo ideal es ocupar ambos sitios en la misma búsqueda, que es lo que hace que un competidor lo tenga difícil.
Sí, trabajamos en toda la península. El trabajo es el mismo; lo que cambia es el radio y la competencia.
Sí. Una tienda de barrio, una tienda gourmet o un comercio especializado funcionan con el mismo mecanismo: mapa, fotos, horarios correctos y reseñas. Y si hay venta online, se añade el canal de tienda para vender fuera de la ciudad.
Los motivos más habituales, sin tecnicismos.
Para saber qué exigir antes de pagar una auditoría.
Qué esperar en los primeros 3 meses, entre el 3 y el 6, y después.
Tenemos dos herramientas gratuitas para esto: una genera el enlace directo al cuadro de reseña de tu ficha de Google, y la otra lo convierte en un código QR listo para imprimir en el mostrador o la mesa. Sin registro, sin instalar nada y sin dejar tus datos.