Una auditoría SEO es un diagnóstico completo de por qué tu web no consigue la visibilidad que debería. Analiza las tres capas del posicionamiento —técnica, contenido y autoridad— y las convierte en un plan de acción ordenado.
La diferencia con pasar una herramienta gratuita está en la interpretación. Cualquier programa te devuelve cientos de avisos; lo que decide si la auditoría sirve es saber cuáles de esos avisos están costándote posiciones de verdad, cuáles son irrelevantes en tu caso y en qué orden conviene resolverlos.
Tiene sentido en tres momentos: antes de contratar posicionamiento SEO, para saber de dónde partes; antes de rehacer la web, para no perder lo que ya funciona; y cuando has perdido tráfico de golpe y necesitas saber qué ha pasado.
El entregable es un documento escrito en lenguaje claro, no un PDF de la herramienta con el logo cambiado. Cada hallazgo lleva tres cosas: qué pasa, por qué importa y qué hacer.
Los problemas van ordenados en tres bloques: lo urgente, que está impidiendo activamente que posiciones; lo importante, que limita el techo a medio plazo; y las oportunidades, búsquedas que podrías atacar y hoy no cubres.
La auditoría no obliga a contratar nada después. El informe es tuyo y puedes ejecutarlo internamente, con tu equipo o con otra agencia. Lo decimos porque es habitual que una auditoría se use como argumento de venta, y no es el caso.
Entre dos y tres semanas para una web de tamaño medio. Si el sitio tiene miles de páginas o varios idiomas, lo decimos antes de empezar y ajustamos el plazo. El rastreo es rápido; lo que lleva tiempo es interpretar y priorizar.
Si acaba de publicarse, tiene más sentido revisar la configuración inicial que hacer una auditoría completa: sin histórico no hay datos que analizar. A partir de unos tres meses de recorrido ya merece la pena.
Lectura en Search Console y Analytics, que es donde está el comportamiento real. También acceso al gestor de contenidos si queremos comprobar configuraciones. Todo con permisos de solo lectura y revocables cuando quieras.
No, la auditoría es el diagnóstico. Aplicar las correcciones es un trabajo aparte que puedes hacer tú, tu desarrollador o nosotros dentro del servicio de posicionamiento SEO. Si lo contratas con nosotros, el importe de la auditoría se descuenta.
La auditoría SEO cubre las tres capas: técnica, contenido y autoridad. Una auditoría centrada solo en la parte técnica es más acotada y la tratamos en SEO técnico. Si no sabes cuál necesitas, empezamos por la completa.
Te lo decimos. Ocurre, sobre todo en webs ya trabajadas. En ese caso el informe se centra en oportunidades de crecimiento —búsquedas sin cubrir, contenido que actualizar— en lugar de en correcciones.
Cómo saber si tu web te está costando clientes.
Para saber qué exigir antes de pagar una auditoría.