El SEO técnico es el conjunto de ajustes en la estructura y configuración de una web para que los buscadores puedan recorrerla, interpretarla e incluirla en su índice sin obstáculos. No cambia lo que dice tu web: cambia si Google llega a leerlo.
Va primero por una razón práctica. Si una página está bloqueada por el archivo robots, si devuelve un error o si Google la considera duplicada de otra, da igual lo buena que sea: no va a competir. Invertir en contenido o en enlaces con esa base rota es tirar presupuesto.
Es la primera de las tres capas del posicionamiento SEO, junto al contenido y la autoridad. También es lo que se revisa primero en una auditoría SEO.
Cambiar de web, de dominio o de estructura de URLs es el momento en que más proyectos pierden posicionamiento de golpe. Y casi siempre por lo mismo: no se mapearon las redirecciones.
Cada URL antigua que desaparece sin redirigir a su equivalente nueva se lleva consigo el posicionamiento que había acumulado. Con cientos de páginas, la pérdida es inmediata y recuperarla cuesta meses.
Por eso una migración se prepara antes: inventario de URLs actuales, mapa de correspondencias una a una, redirecciones 301 implantadas el mismo día del cambio y seguimiento de errores las semanas siguientes. Si vas a rehacer la web, esto se decide antes de empezar el diseño, no después.
Depende de cuáles. Que no se indexen páginas de paginación, filtros o avisos legales es normal y hasta deseable. Que no se indexen tus páginas de servicio sí es grave. El trabajo está en distinguir una cosa de la otra.
Casi nunca. La mayoría de problemas se corrigen sobre la web existente. Solo recomendamos rehacer cuando la base es tan limitada que parchearla cuesta más que empezar de nuevo, y en ese caso lo justificamos con datos.
La velocidad es una parte del SEO técnico, no todo. Rastreo, indexación y duplicados no tienen nada que ver con lo rápido que cargue. La parte de rendimiento la tratamos aparte en WPO y Core Web Vitals.
La indexación puede mejorar en días o semanas, porque depende de que Google vuelva a rastrear. El efecto en posiciones tarda más, entre uno y tres meses, y se nota sobre todo cuando había páginas importantes bloqueadas.
Avisarnos antes, no después. El trabajo clave —inventario de URLs y mapa de redirecciones— se prepara mientras se construye la web nueva. Hecho a posteriori, parte del daño ya está causado.
Ayudan a que Google entienda qué es cada página y pueden mejorar cómo apareces en los resultados. No son un factor de posicionamiento directo, pero en negocio local y en páginas con preguntas frecuentes marcan diferencia en visibilidad.