WooCommerce es el sistema de tienda online para WordPress. La diferencia de fondo con plataformas tipo Shopify es la misma que con cualquier sistema cerrado: aquí la tienda, el catálogo y los datos de tus clientes son tuyos y viven en tu hosting.
En lo económico la diferencia se nota al crecer. Las plataformas cobran cuota mensual y, a menudo, comisión por venta: cuanto más facturas, más pagas. WooCommerce no cobra comisión; el coste está en el hosting, las extensiones que necesites y el mantenimiento, y es bastante más previsible a medio plazo.
A cambio exige más responsabilidad: actualizaciones, copias de seguridad y velocidad corren de tu cuenta o de quien lleve el mantenimiento. Es el mismo compromiso que cualquier proyecto en WordPress, solo que con más en juego: aquí cada minuto de caída es facturación.
Una tienda no es solo la web: es una operativa. Los proyectos que se atascan suelen hacerlo por decisiones de negocio pendientes, no por la parte técnica.
Lo más habitual es no tener cerrada la política de envíos: cuánto cuesta, a dónde llegas, en cuánto tiempo y qué pasa con las devoluciones. Sin eso la tienda no se puede configurar, porque son reglas, no textos.
Después están las fotos. Es la partida que más se subestima y la que más condiciona la conversión: en una tienda, la foto sustituye a tocar el producto. Y por último, quién va a preparar los pedidos cuando empiecen a entrar.
El precio sube con el número de productos, las variaciones, los métodos de envío y las integraciones.
No trabajamos con tarifas cerradas: no cuesta lo mismo para un emprendedor, un comercio local, una pyme o una tienda online. Te preparamos un presupuesto a medida y sin compromiso, con lo que incluye y los plazos.
No. El plugin es gratuito y no se lleva un porcentaje de tu facturación. Los costes son el hosting, las extensiones concretas que necesites y la comisión de la pasarela de pago, que se paga igual en cualquier plataforma.
Miles, si el hosting y la configuración acompañan. Los problemas de rendimiento en catálogos grandes casi siempre vienen de un servidor insuficiente o de plugins mal optimizados, no del número de productos. Es un caso donde el WPO importa especialmente.
Sí, esa es la idea. Desde el panel ves pedidos, cambias estados, emites reembolsos y consultas informes de ventas. En la entrega hacemos formación específica sobre la gestión diaria, que es lo que vas a usar de verdad.
Prácticamente todas las del mercado español: tarjeta a través de tu banco o de proveedores especializados, Bizum, PayPal, transferencia o contra reembolso. Te ayudamos a elegir comparando comisiones y facilidad de alta.
Sí. Productos, categorías, clientes y en muchos casos el histórico de pedidos se pueden importar. Lo delicado son las redirecciones: si tu tienda ya posiciona, hay que mapear cada URL antigua a la nueva para no perder ese tráfico.
Sí. Hay más plugins implicados, pagos que deben funcionar siempre y datos de clientes que proteger. Una caída de dos días en una web corporativa es molesta; en una tienda es facturación perdida.